Un nuevo comienzo
Un nuevo comienzo
A veces en la vida es necesario dar un paso hacia atrás, para luego dar
dos hacia delante. En el fútbol ese es un reto difícil de afrontar, pero que
sabiéndolo gestionar, puede dar grandes frutos. Y ese es el desafío que se
planta uno de los mayores talentos del fútbol colombiano en la última década,
James Rodríguez.
El colombiano ha tenido una larga y exitosa trayectoria en Europa. Tras
su paso por el Envigado de Colombia y Banfield de Argentina, hizo las maletas
hacia el estadio Do Dragao para jugar con el Oporto, luego de tres campañas, se
marchó para jugar una temporada en el principado de Mónaco en 2013-14.
Ese año, James pone su nombre en las bocas de todo el mundo, haciendo un
excelente campeonato en Brasil 2014, en donde fue el máximo goleador. Su increíble
actuación lo catapultó al Real Madrid de Carlo Ancelotti. El cafetero demuestra
todo su talento en el Santiago Bernabéu, donde juega 46 partidos, anota 17
goles y genera 18 asistencias, números escandalosos para su primera campaña
como merengue.
En Alemania no se logra asentar en la titularidad indiscutible, debido a
que despiden a Carleto muy rápido, y tiene un rendimiento irregular que provoca
que los bávaros no ejecuten la opción de compra que tenían. Entonces, la
temporada pasada, regresa al Real Madrid para jugar tan solo 14 partidos y en
los pocos minutos que tuvo, se notó mucho la baja productividad en el juego del
colombiano.
Sin embargo y como si hubiese sido el destino, Ancelotti fichó por el Everton a mediados de la temporada pasada, para devolverle la competitividad a los toffies a base de un estilo sólido. Para ello, el italiano necesitaba fichajes de calidad y no dudó en pedirle a su antiguo pupilo que le acompañase en su aventura por Goodison Park. Carleto dijo que no necesitó convencer al mediocampista cafetero, pues él ya estaba convencido desde que recibió su llamado.
Aunque muchos puedan decir que es un paso que representa la decadencia
de James, personalmente creo que es un método trampolín para volver a ser aquel
jugador diferencial y que mejor que hacerlo con quien le llevó a mostrar su
máximo rendimiento.
El colombiano llega al Everton como la gran estrella del ilusionante
proyecto de los toffies, con la plena confianza de su técnico y compañeros y
con la clara intención de mostrarle al mundo que no está acabado, sino que solo
necesita de un nuevo comienzo.



Comentarios
Publicar un comentario